El rostro de cada persona es su credencial. rostro.id confirma quién marca y desde dónde — sin tarjetas que se presten ni marcajes por otro.
Un solo error de asistencia son cientos o miles de quetzales en pagos incorrectos — más reclamos y desconfianza con Recursos Humanos.
El gafete o la clave pasan de mano en mano. La asistencia deja de ser confiable.
Un compañero marca por quien no llegó. Horas pagadas que nunca se trabajaron.
RR.HH. pierde días cuadrando hojas de cálculo y corrigiendo errores manuales.
El colaborador solo mira. El sistema reconoce su rostro y rechaza fotos o pantallas (anti-suplantación). Sin contacto, sin tarjetas.
Confirma que está dentro de la zona permitida (geocerca) de su sede o del cliente. Fuera del radio, el marcaje se rechaza.
El marcaje llega en tiempo real al panel, con hora, sede y estado — listo para la planilla. Funciona aun sin internet.
Identidad verificada por el rostro. Nadie marca por otra persona — el rostro es la credencial: no se presta, no se copia, no se transfiere.
Detecta y rechaza intentos con foto o pantalla. Solo personas reales.
Cada lugar tiene su zona. Fuera de ella, no cuenta el marcaje.
Vendedores y técnicos marcan visitas a clientes desde su teléfono, con rostro, foto y ubicación.
Estructura de la empresa y comunicación interna por jerarquía, en vivo.
Horas, tardanzas y ausencias listas para RR.HH. Sin hojas manuales.
Verificación en dos pasos y roles: cada quien ve solo lo suyo.
Quién hizo qué y cuándo. Trazabilidad completa de cada acción, exportable.
No se guarda la foto del rostro, solo un dato matemático irreversible.
Configuras sedes, gente, clientes y reglas. Ves todo en tiempo real y exportas reportes.
Una tableta común se vuelve reloj de asistencia con rostro. Funciona aun sin internet.
El personal de ruta registra sus visitas a clientes con rostro, foto y ubicación.
Agendemos una demo con los datos de tu empresa y montemos un piloto en una sede.